Cuando con la ciencia se han agotado todos los recursos posibles frente a las enfermedades difíciles de curar o a lo mejor imposibles de curar, muchas veces, producto de la desesperación, la gente recurre a toda clase de medicinas, especialmente la alternativa, mas hay que saber distinguir cada caso en los pacientes que las sufren, sin embargo, siempre existe una esperanza de curación, teniendo como base la fe que mueve montañas y que sorprende con sus alentadores resultados que van desde una simple mejoría hasta una total curación.
Aunque no todos los casos no son iguales, habrá que considerar lo siguiente:
-La clase de enfermedad que padece una persona.
-El tiempo que la viene padeciendo.
-Su control y evolución y el estado actual del enfermo, tanto físico como mental.
Se ha probado en algunos casos que, lo psicológico influye de sobremanera para lograr una curación verdadera y que la constancia en luchar y el deseo de sanarse y/o de vivir son imprescindibles y contribuyen para lograr una curación definitiva.
Existe una fórmula muy particular y valiosa que muchísimas personas la han acogido y agradecen a Dios el haberla conocido.
Cuando se toma la preparación, que es curativa y regenera al mismo tiempo, hay que suspender otros medicamentos que se estén tomando (Si algún medicamento no puede dejar de tomarlo, deberá consultar con el médico tratante), y, de cualquier forma no "choca" con la mayoría de las medicinas en general, aunque es preferible no mezclar con otros remedios.
Los elementos que se necesitan para la preparación son:
1. Un trocito de uña de gato (de 10 cm de largo por 1/2 cm de ancho o espesor aproximadamente)
2. Una rama grande sábila (con cáscara y sin espinas laterales)
3. Una hoja grande o dos medianas de Dulcamara.
4. Un cuarto de litro de miel de abejas pura.
5. Dos cucharadas soperas de aguardiente de buena calidad.
Modo de preparación:
En medio litro de agua se pone a cocinar el trozo de uña de gato y luego se cierne y se retira o saca el trozo que se cocinó con el agua. Dicha agua obtenida se la coloca en una licuadora y se le agrega la rama de sábila partida en trozos pequeños, la hoja de dulcamara igualmente partida en trozos pequeños, la miel de abejas y al final las dos cucharas soperas de aguardiente.
Una vez licuado todo, se coloca la preparación obtenida en un frasco de vidrio limpio y seco, el mismo que deberá guardarse en refrigeración o a temperatura ambiente no mayor de 30 grados.
Forma de usar:
Tomar dos cucharadas soperas 15 minutos antes de las principales comidas.
Nota:
Esta fórmula se puede repetir hasta dos veces (3 en total), ya sea continuadamente o descansando de tomar entre una y otra preparación.
No es demás seguir las instrucciones del médico tratante y no ingerir bebidas alcohólicas, bebidas gaseosas, no fumar y cuidarse no consumiendo alimentos que contengan tanta grasa, condimentos exagerados y no consumir dulces y sal en exceso.
